martes, 9 de marzo de 2010

Sin un mar.


La  verdad, poco más
que un montón
de  mañanas calientes.

Que destrozan  con
ganas de juegos,
los modos de hablar.

Saben más por desastre
mis sueños,
que por caracolas.

Las pequeñas verdades
que un ojo,
no puede observar.

No he sabido
quererte ni un poco,
ni darte mi sombra.

No he tenido
cojones de oso,
para abandonar.

Y la luna que te regalé,
se ha quedado pequeña.
Ahora solo te miro los ojos,
si visito el mar.

He perdido
el tren bochornoso,
donde me hospedaba.

Donde todos
los días las putas,
vienen a cobrar.

No he perdido
mi cámara réflex,
entre tus mañanas.

La empeñé para
darme la vuelta,
como un huracán.

Y ahora que me río
de mi sombra..
Ya no te hecho de menos
como el pan.

La luna pequeñita
de mis juegos.
Es un planeta enorme,
sin un mar.

domingo, 20 de diciembre de 2009

Tus palabras.


He cogido tus palabras,
He doblado las frases,
He arrugado los párrafos,
Uno a uno.
He escupido en los verbos,
De uno en uno.
Nunca pedí palabras,
Solo quería tu abrazo.
Querida.
Calentarme otra vez en tus ojos
Pero.
Llegó el frío
En fila de a  uno.
Y me arropó en la hoguera
Hecha con tus palabras.

lunes, 23 de noviembre de 2009

Paredes Vacías.


Veo las paredes vacías.
Nadie quiso apoyarse en ellas
Dejar sus huellas
Ni sus cuadros
Ni sus fotos

Ni siquiera hay color
Nadie quiso pintarlas
Dejar su rastro
Ni sus manos
Ni sus ojos

Veo las paredes vacías.
Nadie quiso follar contra ellas
Dejar su espalda
Ni sus besos
Ni sus gemidos.

Ni siquiera hay luz
Nadie quiso iluminarlas
Dejar su tiempo
Ni sus risas
Ni sus lámparas

lunes, 16 de noviembre de 2009

Quiero vivir para siempre.


A veces, antes de dormir.
Me siento a los pies de la cama.
A veces miro por la ventana,
con la espalda muy recta,
porque siempre me duele.

Y acaricio, un poco la sabana,
con la mano izquierda
como un ritual
que repito constantemente.

Y sé que me miras
haciéndote la dormida.
Con las manos juntas
cerca de la boca.
Con un pico de tela entre las dos.

Tumbada de lado,
dándome la espalda.
Esperando,
a que me tumbe tras de ti
como cada noche.

Esperando a que mi mano
repte por debajo de la almohada,
tras tu cabeza.
Y mi brazo izquierdo
te cubra como una manta.

Y quiero vivir para siempre
cerca de tu oido,
donde empieza el cuello.
Donde cada noche
siembro un beso.
Que recolecto en tu sonrisa
a la mañana siguiente.

viernes, 13 de noviembre de 2009

Y me río


Me he clavado en un recuerdo
Que se que no ha terminado
Y me río de mi mesa
La que soporta el vaso y la nube blanca.

Atrapado como un Lince entre dos piedras
Que se transforman en piernas donde quedarme
Y me río de mi casa
Que soporta el colchón donde no duermo

Dormido como un borracho
En el banco de tu alma
Y me río de mi trono
Del que he sido despojado

Me he taladrado el verbo
Que  ahora transpira tanto
Y me río de mi sueño
Que no he podido doblar.

jueves, 12 de noviembre de 2009

Aunque sea más pequeño

Aunque sea más pequeño
El dedo que recorre tu espalda
Que sigo por tu columna
Que continúa en tu pierna

Aunque sea más pequeño
El ojo que mira dormirte
Que guiño al llegar
Que continúa mirándote

Aunque sea más pequeño
El beso que no puedo darte
Que separa mis labios
Que entran en los tuyos

Aunque sea más pequeño
El paso que te sigue
Que termina en tu casa
Que doblega mi alma

sábado, 7 de noviembre de 2009

Tú solo tienes alas.


Pregunto otra vez a los que me vieron nacer
Si soy tan viejo como aparento
Y las manos que fotografío
Me acarician la espalda

Tú nunca serás viejo, mi niño.
Tú nunca tendrás nada.

Mi  sueño me hace no pertenecer
A este mundo de viejos,
Que lo son desde que nacen,
Hasta que se hastían,
Hasta que ennegrecen.

Tú nunca será viejo, mi niño.
Tú nunca perderás nada.

Mi sueño me hace no hablar
De estas ideas viejas.
Que lo son desde que salen de sus bocas.
Hasta que se pudren,
Hasta que no brotan.

Tú nunca serás  viejo, mi niño.
Tú solo tienes alas.